UN DIOS RECHAZADO

UN DIOS RECHAZADO

Un Dios rechazado

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros……” (Juan 1:14a)

Cuando nosotros hablamos de la Navidad. ¿Qué es lo primero que se nos viene a la mente?

Pesebres, magos, estrellas, regalos, luces, celebraciones, comida, y toda una serie de cosas que han convertido este tiempo en algo muy significativo para muchos seres humanos.

Pero la Navidad en realidad es mucho más que eso.

Porque ese niño que nacía en aquel humilde lugar, unos años más tarde se subió a la cruz para cumplir con su palabra y ser nuestro Redentor.

No nos quedamos con el niñito en el pesebre, sino que nos quedamos con El Mesías, el Redentor de la humanidad.

La historia de la Navidad es en realidad una historia de perdón, de reconciliación y de amor de Dios para la humanidad.

Lo increíble de todo esto es que desde su nacimiento Jesús experimentó rechazo en este mundo.

La misma Biblia nos dice que “a lo suyo vino y los suyos no le recibieron”

“En Él estaba la luz, pero los seres humanos prefirieron las tinieblas”. ¡Que contrastes!

Hubo rechazo para sus padres que no encontraban un sitio donde pasar aquella noche del nacimiento de Jesús.

Hubo rechazo de parte del rey Herodes, que cuando se enteró de la noticia acerca de aquel niño que había nacido y que estaba destinado a reinar con gloria, hizo todo lo posible por matarlo y de hecho mandó a matar a todos los niños menores de dos años que habían nacido en Belén desde la época del nacimiento de Jesús.

Jesús fue rechazado también en su pueblo de Nazaret y no pudo hacer muchos milagros allí a causa de la poca fe que encontró entre aquellos que crecieron y vivieron cerca de Él.

Fue rechazado por las autoridades religiosas de la época, los fariseos, los saduceos, los doctores de la ley, los religiosos que lo persiguieron, lo acusaron, lo vieron siempre con enojo y lo único que deseaban era eliminarlo de este mundo.

Muchos de los discípulos que anduvieron con El, en determinado momento también lo rechazaron, cuando Jesús empezó a hablar acerca de lo que significaba seguirle y lo que había que dejar atrás para ir tras El.

Lo rechazó una multitud enardecida que pidió a gritos que liberaran a Barrabas que era uno de los peores criminales de la época en lugar de liberar a Jesús.

Fue rechazado por uno de los ladrones que aun en el último momento lo desafiaba para que se bajara de la cruz y mostrara su poder delante de todo el pueblo que contemplaba la crucifixión.

Una y otra vez Jesús sintió el rechazo de la humanidad de diversas maneras y resulta impresionante entonces que sus últimas palabras en la cruz hubiesen sido: “perdónalos porque no saben lo que hacen”

Así que la historia de la Navidad es en realidad una historia de perdón, de reconciliación y de amor de Dios para la humanidad que terminó por crucificar al enviado de los cielos.

¿Y tú como vivirás esta Navidad?

Sin duda el mejor homenaje que podríamos rendirle a Nuestro Señor, sería precisamente buscar la reconciliación con quien estemos alejados, perdonar a quien sea necesario y dar el amor que ya hemos recibido de manera abundante por Jesús.

¡Eso sí sería en realidad una Navidad al estilo divino!

Bendiciones:

P. Harold Caicedo, Autor

Jorge R. Torrejon

Ministerio de Varones

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